El Impacto de la Vivienda en el Desarrollo Económico y Social
La política de vivienda debe ser un pilar central en cualquier gobierno, ya que genera inversión, impulsa el desarrollo y brinda un entorno de seguridad física y patrimonial para la población. Cuando una persona no tiene resuelta esta necesidad primaria, su participación en la productividad nacional se ve afectada, impactando directamente el PIB del país.
Es prioritario ofrecer a los desarrolladores inmobiliarios certidumbre y protección ante invasiones de terrenos adquiridos legítimamente. Además, se deben establecer estrategias que fomenten su crecimiento, profesionalización y permanencia en el mercado, lo que a su vez contribuiría a la reducción de costos para el consumidor final.
El estado de Sonora se encuentra en un momento clave para una planeación territorial adecuada que permita un crecimiento ordenado. Proyectos como la planta de gas natural licuado (GNL) en Puerto Libertad, la Central Fotovoltaica de Puerto Peñasco y las inversiones en el Puerto de Guaymas, contempladas en el Plan Sonora, deben ser aprovechadas para garantizar un desarrollo urbano bien estructurado.
Reducir el tiempo de obra disminuye riesgos y mejora la rentabilidad
Cada proyecto inmobiliario conlleva riesgos propios, por lo que las desarrolladoras deben estar en constante evolución para optimizar tiempos y costos.
El uso de tecnologías como BIM (Building Information Modeling) se ha convertido en una herramienta indispensable para la gestión eficiente de proyectos, permitiendo ajustes sobre la marcha y minimizando incertidumbres.
Por otro lado, los prefabricados son aliados estratégicos en la construcción, ya que reducen tiempos, costos y garantizan un control de calidad uniforme. La industrialización de procesos constructivos y la repetición de elementos modulares disminuyen errores y retrabajos, lo que se traduce en mayor eficiencia.
En un contexto económico global tan volátil que la sola mención de aranceles comerciales por parte de otro país puede impactar directamente en proyectos estratégicos y donde la mano de obra y su carga social crecen cada año, es vital acelerar todos los procesos de la vivienda, desde la fase de proyecto hasta la postventa. Esto implica la optimización de trámites gubernamentales y una mayor colaboración entre desarrolladores, proyectistas y autoridades.
Trabajo en equipo
Para contrarrestar, aunque sea un poco el rezago estimado en nueve millones de unidades y garantizar un crecimiento sostenido en el sector vivienda, es fundamental mejorar en todos los aspectos posibles y aprovechar las herramientas tecnológicas y constructivas disponibles. Apoyándose en empresas como Fanosa con una presencia nacional, Trabis, líder en pretensados, y PROVEMAT, expertos en El Sistema Supertecho a base de Vigueta y Bovedilla para techos, se puede lograr una solución eficiente que permite reducir tiempos, costos y riesgos en la construcción, asegurando proyectos más rentables y accesibles.